Clero juramentado (assermentés) y Clero no-juramentado (réfractaires) en la Revolución Francesa

La división del clero francés entre los que juraron la Constitución Civil del Clero (1790) y los que se negaron (llamados “refractarios”) fue uno de los conflictos clave durante la Revolución Francesa.


Contexto histórico

La Constitución Civil del Clero (12 de julio de 1790) exigía a los religiosos jurar lealtad a la nación y a la Constitución revolucionaria, rechazando la autoridad del Papa. Esto generó una profunda división:

  • Clero juramentado (assermentés): Aceptaron la Constitución Civil.
  • Clero no-juramentado (réfractaires): Rechazaron el juramento, manteniendo fidelidad al Papa y a la Iglesia católica tradicional.

Estadísticas aproximadas

Las cifras varían según las regiones y fuentes, pero los cálculos más aceptados son:

  1. Clero parroquial (párrocos y clero secular):
  • Juramentados: Alrededor del 45-55% (estimado entre 35.000 y 45.000 clérigos).
  • No-juramentados: Entre 45-55% (unos 40.000 clérigos).
    Ejemplo: En París, el 60% juró, mientras que en otras regiones como la Vendée o Bretaña, solo el 20% aceptó.
  1. Obispos:
  • Solo 7 de 160 obispos juraron la Constitución. La mayoría huyó al extranjero o se ocultó.
  1. Órdenes religiosas:
  • Las órdenes monásticas fueron suprimidas en 1790, y muchos monjes y monjas abandonaron sus hábitos o se exiliaron.

Variaciones regionales

  • Zonas urbanas: Mayor aceptación del juramento (ejemplo: París, Lyon).
  • Zonas rurales y conservadoras: Rechazo masivo (Vendée, Bretaña, Normandía), lo que alimentó revueltas contrarrevolucionarias como la Guerra de la Vendée (1793).

Consecuencias

  • Persecución a los no-juramentados: En 1792-1793, bajo la Convención Nacional, miles de clérigos no-juramentados fueron deportados, encarcelados o guillotinados.
  • Cisma religioso: El clero juramentado formó la Iglesia Constitucional, mientras los no-juramentados mantuvieron una Iglesia clandestina.
  • Impacto social: La resistencia del clero refractario fue clave en movimientos contrarrevolucionarios, especialmente entre los campesinos católicos.

Fuentes y debates

Las cifras exactas son difíciles de precisar debido a la clandestinidad de muchos clérigos. Historiadores como Timothy Tackett (en Religion, Revolution, and Regional Culture) destacan que la división reflejó tensiones entre modernidad revolucionaria y tradición católica.

En resumen, el clero francés se dividió casi al 60%, pero con fuertes contrastes regionales que marcaron el conflicto entre la Revolución y la Iglesia.


Mons. Jaume González-Agàpito

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