EL FUTURO DE LA IGLESIA CATÓLICA EN ESPAÑA EN EL 2/4 DEL SIGLO XXI
El futuro de la Iglesia católica en España en el segundo cuarto del siglo XXI (2025-2050) estará influenciado por las tendencias sociales, culturales, políticas y religiosas que ya se vislumbran en la actualidad. Algunos aspectos clave que podrían definir su evolución son éstos:
1. Declive en la fe cristiana y en la práctica religiosa
- Secularización creciente: España, como gran parte de Europa occidental, experimenta un proceso de secularización acelerado. La asistencia a misa y la identificación con la fe católica han disminuido notablemente, especialmente entre los jóvenes. Es probable que esta tendencia continúe, reduciendo aún más el número de practicantes.
- Envejecimiento de los fieles: La base de creyentes activos tiende a ser cada vez mayor en edad, lo que podría generar dificultades para mantener una presencia relevante respecto a las generaciones más jóvenes.
2. Cambios en la identidad religiosa
- Catolicismo cultural: Muchos españoles se identifican como católicos por tradición o cultura, pero no practican activamente. Este fenómeno podría persistir y aumentar, manteniendo, muchas veces, una conexión simbólica con la Iglesia, aunque sin un compromiso religioso profundo.
- Aumento del pluralismo religioso: La inmigración y la globalización han traído una mayor diversidad religiosa a España. Es probable que crezcan comunidades de otras confesiones cristiabas, del islam o de otras religiones orientales, lo que podría reducir la hegemonía cultural del catolicismo.
3. Desafíos institucionales
- Crisis de vocaciones: La escasez de sacerdotes y religiosos es un problema grave que podría intensificarse, obligando a la Iglesia a reorganizar sus estructuras (por ejemplo, fusionando parroquias o promoviendo el papel de los laicos).
- Financiación y patrimonio: La disminución de fieles y la reducción de donaciones podrían afectar la sostenibilidad económica de la Iglesia, especialmente en el mantenimiento de su importante patrimonio histórico.
4. Relación con el Estado y la sociedad
- Tensión con el laicismo: Es probable que continúen los debates sobre el papel de la Iglesia en la educación, en la financiación pública y en temas éticos. La sociedad española, cada vez más plural y secular, podría exigir una mayor separación entre Iglesia y Estado.
- Diálogo y adaptación: La Iglesia podría buscar un enfoque más dialogante y menos confrontativo para mantener su relevancia en la esfera pública con el ecumenismo, con el diálogo onterreligioso y con verdaderas propuestas ante los cambios sociales.
5. Innovación y adaptación pastoral
- Uso de tecnología: La Iglesia podría aprovechar las redes sociales y plataformas digitales para llegar a un público más amplio, especialmente a los jóvenes.
- Nuevo enfoque en la caridad y en la justicia social: La Iglesia podría enfatizar su labor social (comedores socialrs, ayuda a los pobres, migrantes, atención a los enfermos y a los ancianos, etc.) como una forma relevante de su acción y existencia.
6. Escenarios posibles
- Escenario de continuidad: La Iglesia mantendría una presencia significativa, aunque reducida, como institución cultural y moral, especialmente en zonas rurales y también entre poblaciones mayores.
- Escenario de transformación profunda: La Iglesia , siguiendo el ejemplar magisterio del Papa Francisco, podría optar pir una reforma interna, adoptando posturas más incidivas en temas sociales y asistenciales.
- Escenario de marginalización: Si no logra aparecer y adaptarse en una siciedad bada fácil, la Iglesia podría quedar relegada a un papel marginal en España con una influencia limitada a pequeños grupos de creyentes.
El futuro de la Iglesia católica en España en el segundo cuarto del siglo XXI estará marcado por desafíos significativos, pero también por oportunidades óptimas para reinventarse y adaptarse a una sociedad en constante cambio. Su capacidad para conectar con las nuevas generaciones y abordar los problemas sociales será clave para su supervivencia y relevancia.
Mons. Jaume González-Agàpito