LA DIÓCESIS DE TORTOSA
La situación de la Diócesis de Tortosa ha sido motivo de preocupación para su propio clero y para sus fieles católicos en los últimos años. Diversos factores han contribuido a este estado de preocupación.
- Falta de clero: Una de las preocupaciones más destacadas en la Diócesis de Tortosa es la falta de sacerdotes. Al igual que muchas otras diócesis, ha experimentado una notable disminución en el número de clérigos, lo que ha llevado a una mayor carga de trabajo para los pocos sacerdotes disponibles, de una buena y ejemplar dedicación, y ha dificultado el mantenimiento de las parroquias. Todo ello agravado por un escasísimo número de seminaristas.
- El fracaso del post concilio según el modelo francés. Desde Félix Bilbao, pasando por Manel Moll, Ricardo Carles, Luis Martínez Sistach, Javier Salinas, Enrique Benavent i Sergio Gordo Rodríguez, el obispado de Tortosa pasó desde el franquismo militante al nacional catolicismo real o aparente. El intento de Carles de hacer de Tortosa el “Toledo de Marcelo González” catalán, fracasó y Martínez Sistach fue la réplica: la presencia de la duplicidad de Narcís Jubany en Tortosa, o sea, la presencia del post concilio a la francesa.
- Desafíos demográficos: La Diócesis de Tortosa se enfrenta a desafíos demográficos, con una población que está envejeciendo y, en algunas áreas, en declive. Esto afecta la real participación activs de los seglares en la vida de la Iglesia y, por ende, la vitalidad católica y pastoral de la diócesis en general.
- Cambios en la sociedad: La secularización y el cambio en las actitudes culturales hacia la Iglesia católica, han impactado en la comunidad católica de ls diócesis tortosina. La disminución de la asistencia a los servicios religiosos es una preocupación persistente que afecta la relevancia de la Iglesia en la vida cotidiana de la población, pese a la profunda vivencia de las celebraciones tradicionales populares.
- Transición de liderazgo. 1. El Papa Francisco nombró a Sergi Gordo Rodríguez obispo de Tortosa en julio de 2023. Perteneciente a un grupo barcelonés liderado por José Antonio Arenas i heredero de los conflictos en el Seminario Menor de Barcelona en tiempos de Soler Perdigó, del mismo Arenas y del Dr. por la Universidad Gregoriana, Joaquín Monasterio. Sánchez. Muchos de ellos enconados enemigos de “Germinans Germinabit”, aunque muy equivocados en la atribución del invento y en la identificación de sus gestores. Líados con Carles Soler Perdigó y otros en el desgraciado asunto de “La Casa de Santiago”. 2. Gordo fue también la mano ejecutiva, en el discutido pontificado de Martínez Sistach en Barcelona, en un intento de “subsanar” mucho de lo que había hecho el cardenal Ricardo Carles anteriormente. Carles y Martínez ex obispos de Tortosa.
3. Un cambio en el liderazgo puede traer nuevas oportunidades y desafíos, y es un momento crucial para definir claramente y en verdad el rumbo futuro de la diócesis tortosina en los parámetros sinodales del Papa Francisco. - Necesidades pastorales y sociales: A medida que la diócesis de Tortosa se enfrenta a estos desafíos, aparece la prioridad de un enfoque real en las necesidades pastorales y sociales de la comunidad cristiana. Esto incluye la atención a las situaciones vulneradas y vulnerables y a la real promoción de la fe en un contexto cambiante. A excepción del buen pontificado de Enrique Benavent, los pontificados tortosinos post Carles fueron muy poco fructíferos en estos aspectos.
- Conclusiones.
- Despoblación rural: Muchas parroquias en zonas rurales de la diócesis (como las Tierras del Ebro) sufren por la emigración de jóvenes a ciudades.
- Secularización: Como en gran parte de Europa, hay un descenso en la práctica religiosa, especialmente entre jóvenes, lo que afecta a la vitalidad de las parroquias y a la transmisión de la fe.
- Escasez de vocaciones sacerdotales y envejecimiento del clero: La diócesis enfrenta una crisis de vocaciones. Según datos recientes, el número de sacerdotes se ha reducido, y muchos están cerca de la jubilación.
- Carga de trabajo: Los sacerdotes deben atender múltiples parroquias simultáneamente, lo que limita su capacidad pastoral y genera fatiga.
- Crisis de abusos sexuales y transparencia y gestión de casos históricos: La diócesis está inmersa en el proceso de revisión de casos de abusos sexuales cometidos por miembros del clero. En 2023, la Conferencia Episcopal Española publicó un informe que incluyó casos de Tortosa, lo que generó debate sobre la transparencia y la reparación a las víctimas. Colectivos y medios exigen mayor transpsriebcia y medidas concretas para prevenir futuros abusos.
- Desafíos económicos y
mantenimiento del patrimonio: La diócesis alberga un rico patrimonio histórico cuyo mantenimiento es costoso, especialmente con menos feligreses y donaciones. - Reducción de ingresos: La disminución de aportaciones económicas de los fieles (como el “quinto del culto”) obliga a priorizar gastos y buscar financiación externa.
- Tensión política en Cataluña en un contexto independentista: En una región con fuerte identidad catalana y debates políticos sobre la independencia, la diócesis debe navegar entre su misión pastoral y las sensibilidades políticas de los fieles.
- Idioma y cultura: Hay debates internos sobre el uso del catalán vs. el castellano en liturgias, reflejando tensiones identitarias más amplias.
- Migración e integración social y la atención a migrantes: Las comarcas de Tortosa reciben población migrante, especialmente de África y América Latina. La diócesis trabaja en programas de acogida, pero enfrenta desafíos logísticos y de recursos.
- Cohesión comunitaria: La diversidad cultural y religiosa (incluyendo comunidades musulmanas) requiere diálogo interreligioso y adaptación pastoral.
- Renovación pastoral y sinodalidad. En línea con el Sínodo de la Iglesia universal (2021-2024), la diócesis promueve procesos de escucha y participación laical, aunque con resistencias por inercias tradicionales.
- Nuevas formas de evangelización. Se impulsan iniciativas digitales para llegar a públicos más jóvenes, pero con resultados desiguales.
- Crisis ecológica y compromiso social. La diócesis, en una zona con parques naturales y amenazas ambientales (como la sequía), ha reforzado su compromiso con la encíclica Laudato Si’, promoviendo proyectos de sostenibilidad.
- Lucha contra la pobreza: El aumento de la desigualdad post-pandemia y la inflación ha llevado a reforzar programas asistenciales (Cáritas Diocesana), aunque con recursos limitados.
- Reestructuración parroquial: Agrupación de parroquias en “unidades pastorales” para optimizar recursos.
- Formación laical: Programas para empoderar a laicos en tareas de animación comunitaria.
- La diócesis de Tortosa vive una encrucijada entre la tradición y la adaptación a los cambios sociales, con desafíos que requieren creatividad pastoral, diálogo y apoyo de la comunidad. Su futuro dependerá de su capacidad para conectar con las nuevas generaciones y responder a demandas de transparencia y justicia social.