LA QÜESTIÓN DEL “FILIOQUE” ENTRE CATÓLICOS Y ORTODOXOS EN EL SIGLO XXI
- “Filioque” significa “y del Hijo”, y es una cláusula añadida al Credo Niceno, en la que se dice que el Espíritu Santo “procede del Padre y del Hijo”. Tuvo su origen en Hispania y Carlonagno mandó anadirla siempre en el Credo.
- Esta expresión suscitó controversia en la Igkesia bizantina. Ha sido una de las principales diferencias teológicas entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa desde el Gran Cisma de 1054. Aunque las implicaciones teológicas del “Filioque” son complejas, es importante entender cómo se ha abordado este tema en el siglo XXI.
Contexto histórico
3. Origen del Filioque: La controversia comenzó en el siglo VI, cuando la Iglesia occidental empezó a incluir la cláusula “Filioque” en el Credo, como una respuesta a determinadas herejías. La Iglesia oriental, sin embargo, mantuvo la versión original del Credo, que afirmaba que el Espíritu Santo procedía sólo del Padre.
4. El Cisma de 1054. El debate sobre el “Filioque” se convirtió en uno de los puntos clave en el cisma que separó a la Iglesia Católica de la Ortodoxa. Esta diferencia se combinó con otros factores y con las diferencias en la autoridad papal.
Filioque en el siglo XXI
5. Diálogo teológico: A lo largo de las últimas décadas, se han llevado a cabo diálogos ecuménicos entre católicos y ortodoxos para resolver las diferencias teológicas. En este contexto, el “Filioque” ha sido discutido, y muchos teólogos destacados han buscado encontrar puntos comunes.
6. Reconocimiento de la complejidad. En el siglo XXI, tanto los líderes católicos como los ortodoxos han reconocido la complejidad del “Filioque”. Muchos han llegado a la conclusión de que la afirmación de que el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo puede ser entendida de diferentes maneras, y que la formulación del Credo no es la única manera de expresar la relación dentro de la Trinidad.
7. También que substituyendo “Filioque” por “per Filium [por el Hijo]” no aparecía, como ya indicó San Juab Danasceno ninguna grave dificulrad en el campo ortidoxo y habiendo estudiado lo expuesto por el Patriarca Focio y por San Gregorio Palamás.
8. Declaraciones conjuntas. En documentos como la “Declaración de Balamand” (1993) y otras declaraciones ecuménicas, se ha enfatizado la necesidad de un entendimiento mutuo y de menos énfasis en las divisiones doctrinales. Estas declaraciones han promovido una visión más conciliadora, que busca la unidad en la diversidad.
9. En la actualidad, la cuestión del “Filioque” se ha vuelto contemplado en su vertiente más pastoral. Los líderes religiosos han buscado centrar su atención en la vida de fe cristiana de sus respectivas comunidades y hab tratado de conducir las disputas doctrinales por caminos de verdad y de fidelidad dogmática que ayude a promover la unidad entre los fieles.
10. Perspectivas contemporáneas. Algunos teólogos ortodoxos han comenzado a aceptar la declaración del “Filioque” como un asunto de interpretación y no como una condena al otro campo. Al mismo tiempo, hay una fuerte resistencia entre algunos sectores más tradicionales.
11. La cuestión del “Filioque” sigue siendo un punto de diferencia entre católicos y ortodoxos, pero en el siglo XXI se observa una tendencia hacia el diálogo, el entendimiento fubdamental mútuo y un enfoque más conciliador.
12. Hay dos formas teológicas de tratar el misterio de la Santísina Trinidad, uno a partir de la revelación de las Personas divinas en el Nuevo Testamento, otra, a partir del “De Deo uno” suguiendo los datos de la Revelación divina en un esquema agustiniano. A medidaa que la globalización y el multiculturalismo continúan impactando las relaciones interreligiosas, la búsqueda de la unidad entre católicos y ortodoxos persiste, con la esperanza de superar las divisiones históricas en el camino hacia una comunión más plena en completa fidelidad a la Sagrada Escrutura y a la verdadera Tradición eclesial.
Mons.Jaume González-Agàpito