Peligro en “Juegos ONCE”, en los “rasca”, para los niños y los adolescentes

Los juegos de “rasca y gana” de la ONCE, especialmente en los menores y adolescentes, representan un riesgo significativo debido a su accesibilidad, diseño adictivo y consecuencias en la salud mental y financiera.


1. Accesibilidad y exposición temprana

  • Venta a menores: Aunque la venta está prohibida, el 21.5% de adolescentes entre 14-18 años reconoce haber jugado a algún juego de azar con dinero, siendo los “rascas” una de las opciones más populares . Su bajo costo (desde 0,25 €) y disponibilidad en quioscos, gasolineras o incluso mediante la app de la ONCE facilitan el acceso .
  • Publicidad dirigida: La ONCE utiliza estrategias de marketing que normalizan estos juegos, asociándolos a fines sociales y dirigiendo campañas a mujeres y jóvenes, grupos considerados vulnerables .

2. Mecanismos adictivos

  • Inmediatez: Los resultados instantáneos (en menos de 10 segundos) activan la liberación de dopamina, un neurotransmisor vinculado al placer, lo que favorece la repetición compulsiva .
  • “Pensamiento mágico”: La ilusión de recuperar pérdidas o ganar grandes premios (hasta 1 millón de €) alimenta la adicción, especialmente en menores con menor capacidad crítica .
  • Transición a otras formas de juego: Muchos jóvenes comienzan con los “rascas” y luego derivan a apuestas deportivas o juegos online de mayor riesgo .

3. Consecuencias en la salud y desarrollo

  • Salud mental: La adicción al juego se asocia con depresión, ansiedad, aislamiento social y, en casos extremos, ideación suicida .
  • Problemas económicos: El gasto recurrente lleva a deudas, microcréditos y conflictos familiares. Un 3.7% de menores gasta entre 61-300 € al año en juegos de azar .
  • Impacto en el desarrollo: La exposición temprana altera la madurez neuronal y fomenta conductas impulsivas, afectando el rendimiento académico y las relaciones sociales .

4. Fallos en la regulación y control

  • Legislación insuficiente: La Ley del Juego de 2011 excluye a la ONCE de restricciones publicitarias, permitiendo su promoción en horarios infantiles .
  • Verificación de edad ineficaz: Aunque la ONCE afirma investigar denuncias de venta a menores, los filtros en quioscos y online son fácilmente eludibles (p. ej., usando DNIs falsos) .
  • Respuesta institucional lenta: El gobierno español planea reforzar los controles de edad, pero las medidas aún no se implementan de forma efectiva .

5. Recomendaciones y prevención

  • Educación y concienciación: Programas en colegios para desmontar mitos como “ganar es fácil” y promover el pensamiento crítico .
  • Control parental: Supervisar el uso de apps y dispositivos, así como evitar normalizar el juego en familia (p. ej., comprar loterías con menores) .
  • Apoyo profesional: Asociaciones como FEJAR y APAL ofrecen terapias para ludópatas, aunque se necesita más acceso a recursos públicos .

Conclusiones

  1. Los “rascas” de la ONCE no son inocuos: su diseño adictivo y accesibilidad los convierten en una “puerta de entrada” a la ludopatía, especialmente en adolescentes.
  2. Urgen medidas regulatorias estrictas, campañas de prevención realistas y un enfoque multidisciplinar que involucre a familias, educadores y autoridades sanitarias ya que la ludopatía es uno de de las plagas del siglo XXI, y su combate requiere de responsabilidad colectiva” .
  3. Otro aspecto, que no podemos ticar aquí, es la incidencia ludopática en el personal, especialmente vendedor de la ONCE

JGA

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